Démeter era hermana de Zeus, dios de los cielos y padre de todos los dioses.Y Deméter era la diosa de la fertilidad, la tierra y la agricultura. Por ella todos los árboles y todas las plantas florecían y daban su fruto.De esta manera, los hombres gozaban de alimento.
Viendo Zeus que todos corrían peligro de desaparecer, suplicó a su hermana Deméter que entrara en razón y retirase el maleficio que caía sobre la vida de la tierra.
_ ¡No! –dijo. No os pienso ayudar. ¡No, hasta que me devolváis a mi hija!
Así que Zeus se fue a hablar con Hades.
_ ¡Dime dónde está mi hija!- insistió- o todos lo lamentaréis.
Hasta que por fin el Sol reveló lo que había visto.
_Fue Hades- explicó- Se la llevó en su carro negro al reino de los muertos.
De repente vio al lobo, que era enorme, delante de ella.
- ¿A dónde vas, niña?- le preguntó el lobo con su voz ronca.
- A casa de mi Abuelita- le dijo Caperucita.
- No está lejos- pensó el lobo para sí, dándose media vuelta.
Un día, su madre le pidió que llevase unos pasteles a su abuela que vivía al otro lado del bosque, recomendándole que no se entretuviese por el camino, pues cruzar el bosque era muy peligroso, ya que siempre andaba acechando por allí el lobo.
Mientras tanto, el lobo se fue a casa de la Abuelita, llamó suavemente a la puerta y la anciana le abrió pensando que era Caperucita. Un leñador que pasaba por allí había observado la llegada del lobo.El lobo devoró a la Abuelita y se puso el gorro rosa de la desdichada, se metió en la cama y cerró los ojos.